El litigio de 26 hectáreas de tierra donde se encuentran ubicados los pozos de aguas termales de Galique, en el corregimiento de Juay, en el distrito de San Félix, ha provocado que no se puedan realizar las inversiones para convertir este sitio en un polo de desarrollo turístico.
Nicomedes Sanjur, edil del corregimiento de Juay, explicó que esta propiedad era una reserva municipal, pero una familia que vivió allí, por muchos años, logró obtener un título de propiedad del terreno en el 2003 y luego la vendieron a una empresa.
Las autoridades locales solicitaron al Consejo de Desarrollo Sostenible (CONADES) el financiamiento de un proyecto que alcanza los 200 mil dólares y que representa la oportunidad de desarrollo de este lugar.
La comunidad está solicitando a las autoridades judiciales que se pronuncien en este caso, toda vez que se ha limitado la inversión por la existencia del título de propiedad del terreno que ahora ocupan 4 familias indígenas que lo invadieron.
Piden a la Corte Suprema de Justicia que derogue este título de propiedad porque es una reserva municipal y por la existencia de los pozos de aguas termales que convierten el sitio en una reserva del Estado, y según la Constitución, no puede ser vendido ni adjudicado.