Más de un centenar de representantes de gobiernos de todo el mundo y de organizaciones internacionales formularon en Panamá un llamamiento a la conservación y uso racional del agua dulce en el planeta para evitar conflictos entre naciones que puedan ser originados por la escasez de este vital elemento.
Así lo informó hoy a ACAN-EFE Mirjam Staans, funcionaria de la UNESCO en Panamá y encargada de organizar la conferencia "Agua para el Siglo XXI", que se celebró en esta capital y a la que asistieron autoridades políticas, académicas, diplomáticas, técnicas y científicas de varios países.
La Organización de Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO), dijo la funcionaria, ha sostenido que el agua es fuente de vida, pero puede ser también foco de profundos conflictos.
Añadió que teniendo en cuenta que los recursos de agua dulce son finitos y que existe una creciente demanda, la necesidad de proteger las fuentes de este recurso ahora es mayor.
Según una nota del organismo mundial, "las disputas sobre las reservas de agua pueden convertirse en causa de enfrentamientos y diferencias entre las naciones, pero también el reconocimiento de tan seria situación y la necesidad de trabajar juntos para encontrar soluciones abriría el camino para la cooperación entre los países".
Por ello, recordó la funcionaria, la UNESCO lleva a cabo el Programa Hidrológico Internacional (PHI), que analiza los recursos hídricos subterráneos en riesgo, la hidrología de los trópicos húmedos y el manejo del agua.
Además, el PHI estudia los procesos globales hidrológicos y bioquímicos y las estrategias de administración de los recursos hídricos en situaciones de emergencia y conflicto.
En un mensaje enviado a la conferencia, el director general de la UNESCO, Koichiro Matsuura, dijo que el agua ha sido durante mucho tiempo un sujeto "poco importante" en la agenda política o se ha presentado en términos de desastre, escasez, contaminación o foco de problemas.
"Necesitamos presentar una visión más constructiva del agua como recurso esencial y compartido", subrayó.
Durante la reunión, los expertos ofrecieron conferencias sobre asuntos como "Visión del Agua para la Vida y el Ambiente en el Siglo XXI" y "El Estado Actual Ambiental de la Cuenca del Canal de Panamá, éste último expuesto por Stanley Heckadon, asesor del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales.
Un estudio reciente llevado a cabo por 30 científicos de Panamá y EEUU del Smithsonian reveló que la calidad del agua potable en este país centroamericano ha descendido a los niveles registrados en la década del setenta.
Stanley Heckadon declaró que la calidad del agua potable en Panamá es ahora entre un 20 y un 60 por ciento "peor", lo que hace retroceder a los niveles registrados en 1975.
Formuló un llamamiento a fortalecer la capacidad de investigación tecnológica para trabajar con la agroindustria y montar sistemas de tratamiento de desechos en la Cuenca Hidrográfica del Canal, donde se encuentra una de las principales tomas de agua por medio de la cual se abastecen la capital y la ciudad portuaria de Colón.
Argumentó que esta situación se debe a la falta de una política adecuada para instalar sistemas de recolección de basuras, reciclaje y muy en especial al vacío que existe en cuanto al tratamiento de aguas servidas que se vierten frente a la bahía de Panamá.
A este empeoramiento en la calidad del agua, se suma el hecho de que Panamá pierde cada día 115 millones de galones de agua potable (cada galón tiene 3,8 litros), es decir, el 43 por ciento de su producción diaria, según una fuente oficial.