El Segundo Tribunal de Justicia profirió un llamamiento a juicio contra los presuntos implicados en el homicidio del empresario Sofronio Hernández perpetrado el 22 de abril de 1995, en el Club de Equitación de Clayton.
De acuerdo con el tribunal, se encausó penalmente a Maximiliano Casas Sánchez, Omar Darío Ramírez y Luis Fernando Alvarez a quienes se vincula con hechos materiales que condujeron a la muerte de Sofronio Hernández.
En tanto, el tribunal dio sobreseimiento provisional en favor de Marcos Antonio Rojas, ya que no se encontraron suficientes indicios que lo vincularan a la muerte del empresario de origen colombiano.
Dentro de este proceso también se declaró extinguida la acción penal instruida contra Luis Cosio Quinceno, luego que éste fuera asesinado por desconocidos en Colombia.
Según las investigaciones desarrolladas por las autoridades, Maximiliano Casas Sánchez supuestamente es un sicario que trabaja por encargo y que además mantiene una condena por el homicidio de un empresario cubano.
Un comunicado del Comité Panameño de Justicia y Libertad, los sicarios para asesinar a Sofronio Hernández fueron contratados por Fidel Castaño, supuesto jefe de las Autodefensas Campesinas.
En 1995, Sofronio Hernández había escapado a un primer intento de asesinato, pero durante los hechos ocurridos en el Club de Clayton recibió más de nueve impactos de bala.
Informes e inteligencia revelaron que tres de los supuestos autores del crimen salieron de la ciudad de Panamá en vuelo comercial que los llevó hasta Puerto Obaldía y luego se dirigieron a Colombia por mar.