En un llamado a los panameños para que en los próximos años sin distinción de carácter político partidario, unifiquen esfuerzo para levantar la patria hacia el futuro que visualizaron los próceres, se convirtió el discurso oficial al conmemorar ayer el Día de los Difuntos.
Como todos los años, el jefe del Ejecutivo, acompañado de su gabinete y esta vez también por los concejales, realizó una romería desde Plaza Catedral hasta el Cementerio Amador, donde reposan los restos del primer presidente, Don Manuel Amador Guerrero.
También se rindió honor en la tumba de los soldados de la independencia, colocando ofrendas florales.
El ministro de Trabajo, Reynaldo Rivera, fue el orador oficial distinguido por el gobierno, ante la ausencia del escritor panameño Pedro Rivera, designado por el presidente Martín Torrijos.
El titular de trabajo dijo que en el ejemplo de los distinguidos hombres y mujeres que "nos antecedieron", se encontrará la fuerza para lograr un desarrollo y progreso del país.
"Este es un país que va marchando en su historia y un pueblo que va renovando sus esperanzas para que los sectores populares obtengan mayores oportunidades, por eso un día dos de noviembre tiene forzadamente que recordar a los hombres distinguidos en la lucha del pueblo", señaló.
Mientras que Gerardo González, orador designado por el Consejo Municipal, recordó a los soldados de la Independencia que lucharon por defender los derechos del pueblo panameño.
Posterior a estas actividades protocolares, se permitió el acceso al cementerio a los cientos de personas que aguardaban para ingresar y llevar ofrendas a sus seres queridos que descansan es ese camposanto.