Aunque la seguridad privada que vigilaba las inmediaciones del Puerto de Balboa sacó a los reporteros gráficos y a los camarógrafos de las inmediaciones del Muelle 6, no pudo impedir que se captara el momento en que poco a poco descendían los Cadillac comprados por el Gobierno para transportar a los jefes de Estado que asistirán a la X Cumbre de Iberoamérica.
Aproximadamente a las 2:30 p.m. de ayer comenzó la caravana de los lujosos autos de tonalidad oscura, los que descendían por la rampa del bien conservado buque Morelos Panamá, con bandera panameña.
Una llovizna que se tornó en un fuerte aguacero fue el cálido recibimiento que le dio la naturaleza a estos coches, que están marcados por la polémica que ha suscitado su "compra" por parte del Gobierno.
Quizás por pura coincidencia, un auto de la agencia de seguridad que custodiaba el área trataba de interponerse, sin éxito, entre el lente de los reporteros gráficos y los finos automóviles.
Después de un uso de dos días, tiempo que durará la Cumbre, los vehículos quedarán al servicio de los 13 ministros de Estado.