Alegría. Este niño en la playa El Uverito de Las Tablas intenta alcanzar con la risa las alas de la gaviota. Sus manos son la metáfora. En su mente limpia no existen las palabras política, inflación, corrupción ni crisis. La brisa curativa del verano provoca que la imaginación vuele, y todo sea posible. Solo hace falta una mirada honesta, y él la tiene. (Foto: Erick Barrios / EPASA)