El caso de la desaparición y muerte del dirigente Floyd Britton en la isla penal Coiba, será llevado 34 años después de su desaparición y muerte ante las instancias internacionales de justicia.
Su hermano Federico Britton considera que hay "impunidad" por parte de las autoridades que deben investigar este caso de lesa humanidad.
Considera que la actuación del Ministerio Público ha sido de oídos sordos, ante todos los nuevos indicios y testimonios de un caso que ha sido tratado como un hecho político para tirarlo al olvido, con argumentos como la prescripción del delito.
Britton considera que "es necesario insistir en torno a este caso, porque el Estado panameño nos ha denegado justicia".
"En la actualidad nosotros no dejamos de investigar, de averiguar y de recabar información sobre la localización de estos restos, colaborando con la Comisión de la Verdad", aseguró el hermano del desaparecido líder estudiantil.
Dijo Federico que "no se trata sólo del rescate de sus retos, sino que se haga justicia con todos los desaparecidos y muertos de la época de la dictadura militar".
Floyd Wendel Britton Morrison era estudiante de la Universidad de Panamá, murió en la sala dos del dispensario de la Isla Penal de Coiba la madrugada del 29 de noviembre de 1969, a la edad de 32 años.
Los informes recabados indican que fue asesinado, pero antes fue condenado a sufrir graves torturas como el ser arrastrado por caballos en la playa del penal, frente a una calle de honor, por la entonces Guardia Nacional.
A sólo unas horas de que los militares hubiesen perpetrado el golpe de Estado, tres agentes de la desaparecida Policía Secreta Nacional, uno moreno y dos más claro, entre los 45 y 50 años de edad, se presentaron en su residencia ubicada en Río Abajo a las 7:30 de la mañana, señaló el hermano de la víctima.
Eloisa Fernández, con quien Floyd mantenía un bebé de apenas un año de edad, recibió a los desconocidos en la puerta de su casa, quienes se llevaron a su esposo.
Britton fue detenido un año en la Cárcel Modelo y confinado en la celda 13 de la tercera galería.
El líder estudiantil se desempeñó en el Movimiento de Unidad Revolucionaria, grupo universitario de izquierda y también lideró la Federación de Estudiantes de Panamá.
Según testigos de la muerte de Britton, su cadáver fue enterrado en el cementerio El Marañón del centro penal.
Hasta la fecha la Comisión de la Verdad ha hecho ingentes esfuerzo por rescatar sus restos, pero los mismos no han sido encontrados en el lugar señalado.