La pertinaz lluvia que cayó ayer desde tempranas horas de la mañana en la ciudad de Panamá no impidió que las delegadas internacionales continuaran con el desarrollo de sus apretadas agendas de trabajo.
Hubo entrenamientos físicos, ensayos, sesiones de fotos, exclusivamente con los fotógrafos del Miss Universo Internacional para el anuario de las chicas y un breve tiempo de camaradería.
Para la ocasión algunas lucieron cómodamente con zapatillas, pantalones cortos y blusas con tirantes, mientras que otras, como Miss República Dominicana, Miss Colombia, Miss Panamá, Miss Francia, Miss Brasil, Miss Puerto Rico y Miss Namibia, prefirieron presentarse muy elegantemente de pies a cabeza, moderadamente maquilladas dejando bien claro el rol que desempeñan.
Entretanto, a pesar de las estrictas medidas de seguridad que ha imperado desde el arribo de las chicas a este país, ellas han tenido la amabilidad de intercambiar breves y precisas palabras con los periodistas.
Miss Costa Rica dijo sentirse muy feliz y segura que estará en el grupo de las finalistas, mientras que Miss República Dominicana se robó el "show" de las cámaras y expresó su tremenda alegría por estar entre las favoritas. Según se conoció, hasta la fecha han llegado 71 representantes de belleza y hoy se espera el arribo de Miss Noruega y Miss Autralia.
La próxima semana lo harán los miembros del jurado que participarán en el evento final, a realizarse el 3 de junio en el centro de convenciones del Panama Canal Village en la Calzada de Amador. En cuanto a Donald Trump (dueño de la franquicia) se desconoce la hora y el día de su arribo a suelo panameño.
Carlos Laucevicius, director de la empresa brasileña ""Grauna S.A."", explicó que este sistema, aplicado con éxito en Brasil y Chile, permitiría la descarga de los ríos en colectores o galerías de aguas pluviales, sin crear problemas sanitarios.
De acuerdo con un informe presentado por el investigador panameño Luis D"Croz, el vertiginoso crecimiento urbano en los distritos de Panamá y San Miguelito, cuya población supera un millón de habitantes, genera una descarga de 575,000 metros cúbicos de aguas contaminadas diariamente.
Algunos ríos que atraviesan la capital panameña, como Curundú, Matasnillo, Matías Hernández y Juan Díaz, se han convertido en alcantarillas abiertas que reciben grandes volúmenes de desperdicios, entre ellos, residuos de pintura, diesel y detergentes, cuyo destino final es el mar. En las desembocaduras de algunos de esos afluentes, el número de bacterias coliformes fecales superan las 200,000 por 100 mililitros de agua.
En cuanto al impacto de la basura en la contaminación de la ciudad y la bahía se puede señalar que la contaminación se produce principalmente por el vertimiento de desechos en los cauces y riveras de los ríos y quebradas y desagües en la bahía y por los desechos que se generan a través de los alcantarillados pluviales mediante los tragantes transportados por las aguas de las correntías superficiales en época de lluvia.
Existen además no sólo desechos de uso domestico sino también los residuos peligrosos hospitalarios e industriales. Estudios oficiales revelan que al quedar sujeta al proceso natural de putrefacción microbiana, la inmensa carga de materia orgánica consume anualmente alrededor de 20,000 toneladas de oxígeno en las aguas de la bahía.
Este hecho ha tenido un impacto directo en la diversidad de las especies de la fauna marina, que se ha reducido a unas cuantas especies sin valor comercial. Además una investigación realizada por la Universidad de Panamá confirmó que de cada litro de agua consumida en la capital, 80% (800 mililitros) se convierte en aguas servidas que van a dar al mar sin ningún tratamiento previo, lo que hace imprescindible adoptar medidas para evitar que los ríos que atraviesan la capital continúen siendo vehículos de la grave contaminación marina.
Para D"Croz una respuesta tardía al problema empeorará los niveles de contaminación, como los fuertes olores nauseabundos que son percibidos en las áreas residenciales próximas al malecón de la avenida Balboa.
La tarea no es nada nuevo, ya que muchos países han ejecutado planes de manera exitosa. Yasuo Watanabe, experto japonés en la materia, sostiene que el gobierno de su país se ha comprometido en 14 proyectos, 8 de los cuales están andando, en países latinoamericanos como México, Chile, Paraguay y Brasil.
Los sistemas de tratamiento de aguas servidas utilizados en la rehabilitación de áreas costeras en Brasil y Chile se han convertido en una de las alternativas para la descontaminación de la bahía de Panamá.
Por otro lado, la descontaminación del río Támesis, en Londres, es un ejemplo de que es posible recuperar áreas degradadas a través del adecuado planeamiento y del uso de tecnologías de protección ambiental.
Para la realización de este proyecto se ha diseñado un plan que abarca todo el proyecto con un sistema completo de recolección de aguas residuales, de transporte que básicamente son las estaciones de bombeo con las líneas de impulsión que conducirán estas aguas a una planta de tratamiento que será ubicada cerca del Río Juan Díaz.
La primera fase del proyecto corresponde al "área 3" que incluye el sistema de recolección, transporte y bombeo hasta una parte de la planta de tratamiento, lo que significa que se verterá un 50% menos de contaminantes a la Bahía de Panamá, etapa que tendrá una duración aproximada de cinco años, calculándose su costo de 150 millones de dólares de los cuales un 40% serán aportados por el gobierno del Japón otro 40% del Banco Interamericano de Desarrollo y el 20% restante cubierto por el gobierno de Panamá.
El proyecto se ha dividido en dos fases. La segunda comprende unos 5 años adicionales e involucra al resto del área metropolitana, lo que implica que el proyecto debe estarse culminando en unos 10 años totalmente.
El Director del Proyecto de Saneamiento de la Bahía, Francisco Castro indica que se espera el próximo año tener los diseños de la primera fase a desarrollar, lo que significaría que inmediatamente se tengan los recursos disponibles, podrá llamarse a licitación la construcción de parte del alcantarillado sanitario de todo el proyecto.
Esta primera etapa involucra el sector denominado como el "área 3", que comprende el perímetro más densamente poblado de la ciudad que va desde el Casco Viejo hasta mas allá de Panamá Viejo comprendiendo una población de más de medio millón de habitantes o sea la mitad del total que abarca el proyecto, lo que le dará un gran empuje a la descontaminación de la bahía, de la ciudad y los ríos que se encuentran en este sector.
Por otro lado recientemente se sostuvo una reunión con una misión conjunta del BID y el Banco de Japón de Cooperación Internacional con quienes se está trabajando sobre el financiamiento de la primera fase del proyecto.
"Este es el primer esfuerzo en firme que se hace para limpiar la bahía, pero este proyecto no debe ser visto como una iniciativa de gobierno sino de estado" dijo Castro, el director del proyecto.