Las recientes lluvias que han caído en la geografía nacional han afectado la producción de hortalizas y papas, en la región de Cerro Punta, en la provincia de Chiriquí, declaró ayer el director general del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), Hatuey Castro.
"Este período lluvioso también ha aumentado el precio del tomate y la lechuga, pero son efectos de tipo pasajero, ya que la tendencia es la normalización de la producción", dijo Castro a El Panamá América.
Agregó que paralelamente una disminución de las lluvias podría significar la afectación de la producción de arroz en el país, sobre todo en la región del Arco Seco que va desde Coclé, hasta Tonosí y el sur de Veraguas.
No se descarta que secuelas de lo que pudiera ser efectos del Fenómeno de El Niño pueden influir en las condiciones climatológicas.
Según Castro, si la producción de arroz no llegase a alcanzar se procedería a la importación del rubro, pero únicamente luego de un completo análisis de la situación agropecuaria nacional.
Si se optara por importar arroz, el precio en el ámbito interno no variaría, ya que su costo internacional es actualmente bajo, solamente se afectaría al productor, dijo Castro.
Según un informe del Instituto de Hidrometeorología y Estudios de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (ETESA), pese a los torrenciales aguaceros observados, los niveles de precipitación pluvial durante este año se redujeron en todo el país, por debajo de los valores normales. Sólo la estación de monitoreo de lluvia situada en Tocumen observó un comportamiento normal.
Aunque el informe no alude al Fenómeno de El Niño como la causa de la reducción de los niveles de lluvia para este año, todas las estaciones reportan una caída, casi a la mitad, de la lluvia acumulada durante el primer semestre del 2002, en comparación con el mismo período del 2001.
En Panamá, la afectación es por la primera causa, sintiéndose con fuerza en el Arco Seco de la península de Azuero.
El Niño, que durante su última aparición (1997-1998) afectó el funcionamiento del Canal de Panamá, al provocar la reducción del calado de las naves, no tomará desprevenido a la administración de la vía, que prevé que el impacto para este sector será menor.
Fuentes de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) informaron que los registros meteorológicos indican que, por lo menos hasta la fecha, los niveles de precipitación pluvial son adecuados, además de las medidas previsoras que se han adoptado para ahorrar el agua de los lagos que abastecen la vía acuática.
Existe una gran diferencia en la actitud y toma de decisiones con que uno se maneja en el desempeño profesional privado y cuando uno actúa como servidor público. En el sector privado, las metas personales y de familia están encaminadas al mejoramiento particular con todo lo que ello significa. En el ámbito privado, la toma de decisiones va ligada al beneficio particular; por el contrario, en el sector público uno aprende y confirma que nos debemos a la comunidad, a la consecución del bien común.
Ser servidor público y dedicar los mayores esfuerzos al servicio de este país es tarea ardua y difícil. La administración pública está concebida para controlar y minimizar los riesgos de un dolo contra la cosa pública.
Se asume que todos somos pecadores. Es esta la razón por la cual la fluidez con que se enmarcan las operaciones de comercialización por parte del sector gubernamental son lentas y casi obsoletas cuando se les compara con el sector privado. La ley y espíritu de la Contratación Pública es principalmente para contratar servicios y obras, no para vender. Estas reglamentaciones le restan agilidad a la Administración Pública, y de esto la ARI no está exenta.
¿Cuáles son sus logros y frustraciones como Administrador de la ARI? Estoy convencido que en el año 2003, el año de la celebración del centenario y previo al término de nuestra gestión, la ARI podrá ofrecer a la Nación panameña, en homenaje a esta celebración, proyectos que dupliquen los existentes, que hoy por hoy, con un valor de 800MM, continúan su programado avance.
Los panameños debemos aspirar a consolidar un "Acuerdo Nacional de Centenario" que recoja las metas y objetivos de lo que queremos ser en el presente siglo XXI.
Debemos concluir en la necesidad de realizar todo lo que sea necesario para convertir la República de Panamá y particularmente, las áreas revertidas, en el centro más grande de América Latina para negocios tales como, los servicios marítimos, la logística, el transbordo, la manufactura, la tecnología, las comunicaciones, los "Call Centers", el turismo y las finanzas.
La visión al término del período para el cual fue nombrado, es la de que, tomando en cuenta que la ARI no es la heredera de un patrimonio económico que pertenece al pueblo panameño, sino su administradora, podemos hacer realidad y efectiva la incorporación de esos bienes revertidos, de este patrimonio nacional, a las futuras generaciones. Un patrimonio engrandecido por una gestión administrativa que haya asegurado que las tierras e infraestructuras que constituyen el mismo, hayan alcanzado una violación óptima y el máximo beneficio social. De esta forma la Nación panameña podrá alcanzar nuevos niveles de desarrollo y nosotros tendremos la satisfacción que produce un trabajo bien hecho. Mi mayor logro como servidor público y con mis años de experiencia, lejos del halago y la zalamería fácil, ha sido mi dedicación al trabajo que da credibilidad. Concretamente, mi tarea en la Administración Moscoso, es hacer mío el lema: "Trabajamos juntos por Panamá".
Lluvias afectan producción de hortalizas y papas
La disminución de las lluvias también se sentiría en la producción de arroz en la región del Arco Seco.