Aclaró que la creación de un nuevo juego de azar parecido a la lotería no es competencia de la entidad que dirige, sino que se hará a través de una concesión por intermedio de la Junta de Control de Juegos, tal como lo permite el Decreto Ley No. 2 de 10 de febrero de 1998.
Según lo que conoce del nuevo sistema, los premios dependerán de la cantidad de apostadores que hayan acertado y del total de las apuestas realizadas, ya que no tendrán premios fijos como lo hace la LNB.
Dijo tener conocimiento que hay grupos interesados en invertir en este juego, pero no detalló, pues el tema no es de su competencia.
Anunció que invitará a la Junta de Control de Juegos a considerar la opinión de la LNB, antes de emitir una licencia de este tipo, pues si estas competencias merman los ingresos de la Lotería, adversará su ejecución.
Por otra parte, Chen explicó que con la incorporación de nuevos juegos, como el híbrido "Raspadito", con el cual se podrá jugar dos veces, se pretende llegar a los clientes jóvenes, quienes no han mostrado mayor interés por los sorteos de la Lotería, de acuerdo con estudios realizados.
"Este es un producto dinámico que tendrá un costo de un balboa, pero hasta el momento no tiene nombre y tendrá premios por el orden de un millón y medio de balboas", indicó.
Mientras informó que los sorteos no cambiarán de horario como se había propuesto, pues sondeos realizados entre los apostadores revelaron ampliamente que prefieren que se mantengan a la 1:00 de la tarde.
Expresó que para la próxima estación seca se pintará el edificio de la LNB.
La Constitución en su Artículo 297 establece que la explotación de los juegos de suerte y azar y de actividades que generen apuestas sólo podrán efectuarse por el Estado.
La Lotería Nacional de Beneficencia mueve anualmente unos 350 millones de balboas.
Hasta septiembre de 2004 los juegos de suerte y azar registraron apuestas por el orden de B/1,200 millones.