Nación

¡Loor para el Hijo de Dios!


...Y los tres Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltazar, caminaron, guiados por una estrella luminosa como ninguna, hasta Belén, donde en un pesebre había nacido el Niño Dios.

¡Era un acontecimiento que debía ser celebrado! Ellos no podían dejar de rendirle tributo.

El Rey de Reyes, con su presencia vino a sembrar esperanzas en el mundo.

 

Se había cumplido la profecía. El Redentor, el Hijo Unigénito de Dios venía como faro para la humanidad, para abrirle los ojos y señalarle cuál es la ruta más segura para llegar al Padre, para gozar de la Gracia Divina y evitar dejarse hundir en el pantano; para enseñarle que debe andar con cautela para evitar ser cegada por el brillo de las "riquezas" materiales, esas que aparentemente llenan pero te dejan vacío y te hacen perderte el verdadero tesoro, reservado sólo para los fieles a las Santas Escrituras: la vida eterna.

Siendo hombre, a los 33 años entregó su vida al Hacedor, como hijo obediente de su Padre, porque sabía que tenía que ser así, para poder salvar a la humanidad.

Desde entonces, hombres, mujeres y niños de los cuatro puntos cardinales le ha rendido tributo y están en espera de que retorne, para, junto con los elegidos por Dios, Juez Supremo, ir al cielo y luego sentarse a la diestra del Padre Eterno y tornar llanto en risa, tristeza en alegría, guerra en paz, hambre en abundancia, escepticismo en optimismo, desesperanza en esperanza, muerte en vida...vida pletórica de goces y bendiciones, a la cual se llega haciendo la voluntad de Dios, tal cual la predicó Jesús desde su niñez hasta su adultez.

 

 


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318437
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América