APESAR de su corta edad, un grupo de 32 estudiantes de tercer grado de la Escuela Justo Arosemena, en el corregimiento de Santa Ana, avenida Ancón, han emprendido una importante tarea. Son Cazadores de Humo.
La iniciativa de que los niños se involucren en la campaña del "no al cigarrillo" surge de su maestro José Solís, quien tiene cuatro años de ser coordinador.
Lo que se busca es concienciar desde pequeños a los niños, sobre lo dañino que es para el ser humano el humo del cigarro.
Los "cazadores" quieren que sus compañeritos comprendan lo peligroso que puede resultar para el cuerpo, la nicotina, sobre todo, por el área donde está ubicada la escuela.
"Los niños están rodeados de toda clase de actos delincuenciales y nosotros confiamos en que este proyecto, por lo menos los aleje y les enseñe que el cigarrillo es una droga igual de peligrosa que las ya conocidas", relató el maestro.
Noriel Pittí, uno de los "Cazadores de Humo", de sólo ocho años, nos sorprendió al preguntarle: ¿qué daños puede causar el cigarrillo? Inmediatamente contestó cáncer de pulmón y "las mujeres embarazadas no deben fumar".
Los estudiantes explicaron que hace seis meses vienen desarrollando este proyecto que también pretende alejar a los niños de las drogas.
El tabaco es responsable de enfermedades cardíacas, respiratorias y de tumores cancerígenos, entre otros perjuicios.
Cada cigarrillo posee entre 7 y 20 mg. de alquitrán y produce 80 cm3 de monóxido de carbono que reduce en un 10% la capacidad de transporte de oxígeno sanguíneo.
Los Cazadores de Humo de la Justo Arosemena
Se trata de una iniciativa promovida por ANCEC y MEDUCA.