Pese a que en el 2009 el entonces presidente de la Asamblea, José Luis Varela, firmó una resolución en la que se le disminuían los salarios a los miembros de la Junta Directiva, dos años después, en la web de la Contraloría se puede observar que han vuelto a ser los mismos que recibían el presidente, vicepresidentes y secretario general y dos subsecretarios antes que se rubricara ese documento.
Con la resolución, Varela había disminuido el salario del presidente, de 14 mil dólares a 10 mil dólares mensual, y el de los dos vicepresidentes, de 10 mil a 8 mil 500 dólares. De igual forma, redujo de $7 mil a $6 mil 500 los del secretario general y los dos subsecretarios.
La web de la Contraloría, en la sección de planilla, revela que el presidente actual del Legislativo gana mil 800 dólares de salario, 3 mil 200 dólares de gastos de representación, dos mil entre dieta y combustible, sumado a ello 7 mil dólares más, lo que totaliza 14 mil dólares.
Consultado sobre el tema, el primer vicepresidente de ese órgano del Estado, Marcos González, dijo desconocer si se ha eliminado la resolución que les disminuyó los salarios, pero consideró que la Asamblea se ha quitado las exoneraciones y disminuido beneficios que tenían y así algunos sectores siguen criticando.
“Aquí hay magistrados, ministros y otros funcionarios que tienen prebendas y nadie dice nada”, manifestó, al tiempo que agregó que a los diputados siempre los atacan sin contemplación.
González, incluso expresó que siempre ha estado en contra de que a cualquier trabajador se le desmejore el salario, porque ha sido sindicalista. “Desmejorar el salario es una medida arbitraria”, destacó.
Se trató de contactar al presidente de la Asamblea Nacional, Héctor Aparicio, para que diera una explicación en torno a la situación, pero no respondió las llamadas.
Sobre el tema, el expresidente del Comité de Derechos Humanos y dirigente de la sociedad civil, Roberto Troncoso, señaló que los diputados devengan salarios que no justifican, ya que es poco el bien que le hacen a la población.
Explicó que el problema de la Asamblea va más allá de que si debe mejorar la imagen, sino que debe hacer cosas concretas.
“Cada presidente que entra a la Asamblea trata de hacer lo mismo: el discurso, las buenas intenciones, quizás, pero al final es lo mismo”, expresó.
Por su parte, el secretario del Frente Anticorrupción, Enrique Montenegro, fue más allá al indicar que la Asamblea Nacional de Diputados se tiene que cerrar y convocar a una Constituyente Originaria.
“Ha quedado demostrado que los diputados no están haciendo el trabajo para el cual fueron elegidos por la población”, indicó.
Con la reducción de los salarios que se había aprobado hace dos años, el Estado se ahorraba 120 mil dólares anuales.