El informe de casi cuatro años de gestión de la mandataria Mireya Moscoso registró 252 obras, entre carreteras, calles y puentes con un costo superior a los B/. 500 millones.
En pasos vehiculares y peatonales, el monto asciende a B/.12,811,747.29, pero en varias provincias las cifras parecen no tener eco. El diagnóstico de estas infraestructuras es terminal.
En Chiriquí, por ejemplo, fue necesario el cierre del puente sobre el río Piedra y su reparación exige al menos B/.100 mil, mientras que en La Sajinosa en Herrera los habitantes temen por su vida cada vez que atraviesan el paso sobre el río Tebarios. Y en Colón han advertido que una tragedia podría suscitarse pronto, si el puente sobre el río Raicero, en Santa Isabel, no es reparado lo antes posible.
Las plegarias para que las autoridades actúen han caído en saco roto, al menos así lo interpreta Nilsa Toribio, de Santa Fe de Veraguas.
El 13 de febrero pasado decidió ir al teléfono público a hacer una llamada. La diligencia ameritaba el paso a través de un puente sobre el río Santa María, que por fortuna estaba seco.
Hoy está viva por "un milagro", tal como manifestó a El Panamá América. Aquel día una tabla cedió y Nilsa cayó desde unos 30 pies de altura. A partir de entonces depende de una silla de ruedas.