La diplomacia es algo que no se puede improvisar, por lo que todos los países han visto la necesidad de mantener una carrera diplomática, advirtió el embajador itinerante de Francia, Raymond Cesaire. "Yo creo que en todos los países se ha visto la necesidad de un núcleo de grandes profesionales de la diplomacia; es un trabajo que no se puede improvisar. Hay una formación, adiestramiento, una práctica diplomática", argumentó Cesaire, quien dictó un seminario para profesionalizar y mejorar el funcionamiento del Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá.
Este seminario forma parte de un convenio entre la Unión Europea y Panamá para mejorar la calidad de los diplomáticos panameños, tanto en el exterior como a nivel local. Sostuvo que lo ideal del diplomático es ser un profesional en todos los temas, y saber elegir cómo y dónde el cuerpo diplomático desempeña un papel.
Precisó que a veces se envían inspectores de finanzas como diplomáticos y se adaptan muy bien, pero hay que asegurar una carrera, correctamente remunerada, con un escalafón que les permita avanzar y tener perspectivas. Manifestó que también es útil y necesario incluir en el cuerpo a algunos políticos para presentar la visión o problemas del gobierno actual, lo que se hace en casi todos los países.
"Hemos venido para dar parte de nuestra experiencia como diplomático, el cual siempre debe ser atento ante los cambios, con la prensa y reaccionar a muy breve plazo", añadió. En cuanto a la imagen de algunos sectores de que los diplomáticos son figuras decorativas que acuden solo a cócteles, Cesaire anotó que esas apreciaciones forman parte del pasado y va cambiar poco a poco, aunque el contacto al igual que en los jefes de Estado, es sumamente importante.
Subrayó que los diplomáticos deben ser conocedores de su entorno, contar con información, adelantos tecnológicos y estar conscientes que representan a su país. El diplomático, egresado de la Escuela Nacional de Francia de Ultramar (ENFOM) y doctor en Derecho, señaló que el objetivo del curso es darle más coherencia, eficiencia y profesionalizar el papel del diplomático. A juicio de Cesaire, la diplomacia latinoamericana es de muy buen nivel y no se puede comparar con otras, además tiene un vínculo especial con España y Francia.
"Hay una tradición latinoamericana de buena calidad, una diplomacia profesional por ejemplo en Brasil y Chile, mientras que en otros países hay un estilo tipo norteamericano con abogados", apuntó el experto. Planteó que los sistemas diplomáticos se deben adecuar a la globalización y al nuevo estilo que toma el mundo, no puede quedar atrás en el tiempo.
"Cada país debe asumir su herencia de los gobiernos anteriores porque en el mundo actual hay que aplicar reformas rápidas y si no lo hace quedaría muy atrasado", detalló. Consideró que hay un enfoque de soberanía compartida, como es el caso de Europa, donde se construye un sistema muy ajeno y distinto.