Muchas son las barriadas que están confrontando problemas con los tanques sépticos, pero en esta ocasión nos referiremos exclusivamente a Villas de Vizcaya, situada detrás de Altos de Santa María, en el corregimiento Amelia Denis de Icaza de San Miguelito.
Residentes de la urbanización, una de las más bonitas del citado distrito, dijeron que el tanque no tiene el tamaño necesario y desde hace tres años las aguas servidas que salen del tanque son vertidas directamente a un acueducto pluvial, por lo que por todos los tragantes de la barriada suben los malos olores.
Los quejosos manifestaron su preocupación porque al lado, donde construyen la segunda etapa de Fuente del Fresno hay una tubería de salida del tanque, y han observado una conexión de PVC que antes no había, lo que les hace temer que la nueva construcción se conectará a la tubería de aguas servidas que ellos utilizan. "De darse este hecho la situación empeoraría", agregaron.
Expresaron que en mayo pasado inspectores de Saneamiento Ambiental de la Región de Salud de San Miguelito realizaron una inspección sanitaria al sistema de tratamiento de aguas negras percatándose de los malos olores. Ellos localizaron una tubería de salida del sistema de tratamiento.
Los moradores de Villa de Vizcaya señalaron además que cuando la temperatura aumenta los gases ascienden hasta llegar a los tragantes de las calle primera y segunda, y es cuando hay que soportar los olores fétidos.
En busca de una solución han enviado cartas a la dirección ejecutiva del Instituto de Acueductos y Alcantarillados (IDAAN), Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA) y Región de Salud de San Miguelito.
Luego que la empresa Construcciones del Istmo S. A., se negara a firmar un acta de compromiso para subsanar la situación presentaron el caso ante la oficina de Asesoría Legal de la Región de Salud, dependencia que obligó a la constructora a que limpiara el tanque séptico, en 48 horas; limpiara los herbazales adyacentes al sistema de tratamiento, en 24 horas e instalara un clorinador en el canal de salida del lecho percolador, en un plazo de un mes.
Los denunciantes dijeron que también se obligaba a la empresa a mantener permanentemente limpia el área del sistema de tratamiento y el uso de deodorizante para eliminar los malos olores del sistema de tratamiento.
Inicialmente Construcciones del Istmo empezó a cumplir con las exigencias, y en primera instancia contrató a una compañía para que succionara los desechos del tanque séptico y cortó los herbazales del área donde está la tubería, pero ahora la empresa se declaró en quiebra.
¿Quién solucionará el problema?, interrogan los moradores de Villa de Vizcaya, quienes siguen respirando un aire contaminado por los olores nauseabundos que provienen del inoperante tanque séptico.