Con el deseo que todos los extranjeros vienen a nuestra tierra, la más conocida por el crisol de razas, el canal y su gente “Panamá”, el anhelo de tener un mejor estilo de vida que el ya ofrecido por sus tierras de procedencia, fue ésta la misma esperanza que empujó a Don Carlos Díaz aventurar a nuestra patria.
Ahora, pero Carlos de 94 años de edad no es un abuelo más en Panamá, tiene su peculiaridad, era zapatero, pero no era cualquier reparador de calzados, ¿qué le parece, si les digo que contó al Panamá América que algunas veces tuvo como clientes a personas emblemáticas de nuestra política como: al ex presidente Ernesto Pérez Balladares y al ex general Omar Torrijos Herrera? ¿Vio? Don Carlos el zapatero era muy conocido.
Y la verdad es que éste reparador de calzados sí que supo aventurar, a su llegada al corregimiento de San Francisco, con 28 años consiguió su esposa, una panameña con quien tuvo siete hijos, seis mujeres y un varón, y su propia pequeña empresa “La zapatería Díaz”, ¿qué más podía pedirle a la vida?
Aunque usted no lo crea, con éste pequeño negocio aportó a nuestro país dos mujeres abogadas, una periodista y un doctor.
Carlos Díaz, quién a pesar de su edad nos recibió con una enorme sonrisa, y lo que más nos sorprendió es que aún no usaba lentes, ni ha olvidado ningún recuerdo, ya que nos confesó que cuando pisó nuestra tierra aún en nuestro país en el año de 1943, no llegaba ni al millón de habitantes.
Nos comentó sobre el exagerado cambio que ha sufrido San Francisco. Dice que antes era una hermosa playa donde todo el mundo iba bañarse; había ríos y se podían ver animales por el área, además de mucha vegetación.
¿Quién podría creerlo no? parece un cuento, ahora la playa se convirtió en altos edificios de lujo, los ríos tal vez están bajo el asfalto, la vegetación pues solo quedan pocos árboles que viven porque sirven de sombra y los animales quien sabe para donde se habrán ido.
Sin duda Don Carlos, el zapatero, con ya 15 nietos, es uno de los pocos tesoros que queda de éste corregimiento, y trae consigo historia, espíritu aventurero y de lucha, seguro es un espejo en el que muchos se deberían mirar.