ALEJANDRO, de 13 años, le preguntaba insistentemente a sus padres: "¿Cuándo puedo abrir mi regalo?" y mientras ellos le respondían, él buscaba un lugar muy cerca del árbol de Navidad. "Mataba" por jugar con su Playstation 3. Como Alejandro, gran cantidad de niños anhelaba que llegara el 25 de diciembre para jugar con su triciclo o bicicleta, sin embargo, otros, tal vez los más, rogaban que alguien recordara a los que menos tienen.