Cuando ingresan a Nutre Hogar los niños son enfermizos, pero poco a poco adquieren resistencia y, por ende, recuperan el peso.
Este periodo toma de 3 a 6 meses, pero otros pasan más de un año allí.
Sus barriguitas abultadas denotan la desnutrición, el hígado se inflama y los parásitos crean gases. Todo pese a los tratamientos, pues el hígado tarda años en volver a su tamaño normal.
Ya recuperados, a los padres se les entrega una bolsa con comida. También son referidos a los centros de salud de sus poblados o puestos sanitarios, para que ingresen al programa de cremas nutricionales y los atienda un médico.
Nutre Hogar tiene capacidad para atender a unos 50 niños. Varios en Darién están en espera de ser remitidos a ese centro para salvarse de morir de hambre.