La Villa de Los Santos se viste de Patria para conmemorar el Primer Grito de Independencia de Panamá de España de 1821. A la medianoche, con el repique de campanas desde la histórica Iglesia San Atanasio, se anuncia el grandioso día.
Luego, el pueblo santeño como tradicionalmente lo hace, canta el Himno Santeño frente al Museo de la Nacionalidad, y seguidamente se escuchan los 21 cañonazos como saludo a la fecha. Una gran cantidad de foráneos y nativos acuden a La Villa, para escuchar el toque de las Dianas, en esta región característica por su alegría.
A las 7:30 de la mañana la presidenta de la República Mireya Moscoso y toda su comitiva oficial, son recibidos en el Parque Rufina Alfaro; luego colocan ofrendas florales al Busto de La Libertad y se iza el pabellón nacional. Posteriormente el presidente del Consejo Municipal lo hace con la bandera del distrito de Los Santos.
A las 8:30 a.m., como todos los años, la Presidenta y la comitiva recorren la avenida 10 de Noviembre hasta el Palacio Municipal donde se iza la bandera nacional y el alcalde del distrito Germán Solís hace lo mismo con la del distrito; luego el estudiante con mayor índice académico de la Escuela Nicanor Villalaz realizará el Juramento a la bandera.
Seguidamente tendrá participación el orador oficial del 10 de Noviembre, Augusto M. García B. para luego intervenir la presidenta Moscoso como parte del programa de la fiesta patriótica.
Poco después se trasladarán al templo San Atanasio donde se efectuará el Tedeum y a las 9:30 a.m. se inicia la sesión solemne del Consejo Municipal en la Casa del Cabildo en el Museo de la Nacionalidad del distrito de Los Santos.
A las 10:00 a.m. se tiene programado iniciar el desfile cívico por las principales calles del distrito donde, enfatizó el alcalde Solís, no se permitirá a lo largo del mismo la venta de licor para que no hayan interrupciones y evitar desórdenes, al tiempo que manifestó que sólo desfilarán las bandas que lleguen al lugar antes de las 4:00 p.m.
Consideró que no es casual que la misma empresa se adjudique los trabajos de lanzamiento de los artefactos pirotécnicos y que las demás pierdan gran cantidad de dinero al no usarlos.
Dijo que el control de la expedición de licencias para la venta y manipulación de estos fuegos artificiales ha proliferado, pues hasta los comercios de asiáticos comercializan todo tipo de estos artefactos, incluso algunos peligrosos para el suministro al público y que ahí no hay el control suficiente.
El ministro de Gobierno y Justicia, Arnulfo Escalona, manifestó que no es propietario de ningún negocio de cohetería y comentó que es amigo de mucha gente que se dedica a ese tipo de negocio, pero eso no indica que posea negocios de ese tipo.
Escalona manifestó que es amigo de John Robinson, dueño de la pirotécnica Guararé, y lo considera una persona muy seria en ese negocio, así como otros como los de Luces Chiricana. “Pero no por ser amigos de ellos, eso es mío. No tengo nada que aclarar a nadie, inclusive siento que este tipo de noticia lo que hace es exacerbar más ese tipo de comentario”, afirmó.
Sin embargo, Escalona explicó detalladamente fuera de grabación, porque se negó a hacerlo, sobre cómo este tipo de empresas debe cumplir con todos los requisitos de seguridad para poder importar productos pirotécnicos al país tanto de instituciones como los Bomberos y Protección Civil.
Explicó que hay ciertos resquemores desde que llegó al ministerio porque tuvo que actuar en la implementación de las medidas de seguridad y regular las importaciones, toda vez que solo habían algunos privilegiados con ellas, lo que ha motivado que esas personas ahora le quieran hacer daño a través de esos señalamientos que no son ciertos.
Dijo que en cuanto se le levante un señalamiento falso en este tema actuará legalmente. Pormenorizó que hay algunos que quieren desvirtuar su labor, porque no ha permitido que entren al país importaciones que no cumplan con los requerimientos necesarios. Puntualizó que el periodista tiene que tener mucho cuidado con el manejo de ese tipo de información.
Manifestó que incrementó las medidas de seguridad después que varios niños fueron afectados con severas quemaduras por ventas de fuego pirotécnicos no adecuados para su uso.