Todo lo que empieza mal termina mal. Eso le ocurrió a la empresa CREDESOL S.A. a la que en agosto de 1999, se le adjudicó por contratación directa el servicio de recolección de la basura en el distrito de Arraiján por parte de ese municipio. En aquel tiempo las advertencias de ilegalidades por parte de la Contraloría General de la República y de la compañía competidora, CARDESA no se hicieron esperar.
La Contraloría advirtió que la comuna de Arraiján había creado un "híbrido jurídico" al seleccionar al contratista directamente, es decir, sin celebrar el procedimiento establecido en la Ley No. 56 de 1995 de contratación pública.
CARDESA, por su parte, denunció que presentó su propuesta para participar en la licitación, sin embargo, la oficina de Control Fiscal del Municipio de Arraiján remitió únicamente la documentación presentada por la empresa CREDESOL.
Además de los aspectos legales, los representantes de CARDESA dijeron que CREDESOL fue una empresa constituida el 14 de octubre de 1998, que obtuvo licencia para ejercer el comercio el 19 de julio de 1999, por lo que no contaba con el tiempo establecido por la ley (dos años mínimo).
Pero todo fue en vano, CREDESOL siguió prestando el servicio y en el año 2000, logra un convenio para que la tasa de aseo sea facturada en los recibos del IDAAN.
A los pocos años, presenta problemas económicos y por razones de morosidad en concepto de la cuota obrero patronal, fue judicialmente intervenida por la Caja de Seguro Social (CSS).pppEl equipo periodístico de El Panamá América intentó obtener una reacción de CREDESOL pero fue imposible.
En donde el delincuente común, es conocido como "carne de cañón en las cárceles", quien mantiene un carácter repetitivo a cometer el delito.
También mantiene un modelo de conducta de vivir de la antisocialidad, al tener una baja educación, sin apego a los valores morales y éticos, incorporando este modelo a su persona.
Pueden ir de menos a más, desde un hurto a cometer un homicidio, haciendo de esta conducta su forma de vivir.
Por su parte, el nivel biológico señala una alteración de los cromosomas o genes del individuo que los lleva a cometer delitos de forma impulsiva.
Esta situación viene concatenada a ciertas enfermedades como diabetes, epilepsia, tiroides, alergias, los cuales causan angustia y ansiedad que no pueden controlar buscando una manera fácil del salir del problema.
En muchas sociedades estos tres factores son importantes para ser tomados en cuenta en los juicios.
Para los casos de homicidio es importante estudiar la conducta frente al modelo materno, que lleva al victimario a cometer un crimen contra una mujer.
El investigador especificó que si los criminológos supieran la verdad del por qué el hombre mata, hubieran solucionado el problema del crimen.