CUANDO en el Instituto Oncológico Nacional (ION) los médicos querían lograr algo con un paciente, ellos sabían a quién buscar: a doña Martha Stella de Vallarino.
Qué mejor ejemplo que ella. Había enfrentado dos cánceres, y aún así no desmayaba en su entusiasmo por la vida.
En 1999 surgió la Fundación Pro-Enfermos con Cáncer (Fundacáncer). Así doña Martha agradeció que Dios la mantuviera con vida.
"El hecho de que aún con recursos, le fue difícil enfrentar la enfermedad, la hizo pensar en los que no lo tenían", contó Milagros Velásquez, directora de Relaciones Públicas del ION.
Juntas organizaron muchas actividades. Ella había prometido ayudar a los enfermos, no sólo con recursos, sino dándoles un ambiente agradable y de motivación.
De hecho, uno de sus grandes logros fue unir fuerzas entre los aristócratas, la clase media y la humilde.
Hasta ayer a mediodía, Vilma de Paz Rodríguez, secretaria de Fundacáncer, no podía creer que doña Martha ya no está entre nosotros. El sábado almorzaron juntas.
En medio de la pena, destacó que ella era "única en su especie" y elogió su poder de convocatoria.
"Ella era el motor en esta lucha, será difícil para Fundacáncer sin ella", dijo.
Su carisma rompió con las barreras de la clase social, ya que aun cuando siempre andaba elegante y muy bonita, la gente humilde nunca la rechazó. Era una inspiración, la admiraban y la querían.
"Ella no llegaba, irrumpía", recuerda la secretaria.
Pero, además, comenta que era muy piadosa. Cuando iba a examinarse en Fundacáncer decía: "Recen por mí".
Al respecto, la primera dama, Vivian de Torrijos, expresó a Panamá América que cada vez que diga "gracias a Dios", la recordará, pues siempre decía así.
"El país perdió a una joya como ser humano, no será fácil caminar sin ella en este pedregoso camino", dijo.
Así mismo piensa Aníbal Villa-Real, jefe del Servicio de Ginecología Oncológica del ION, quien advierte que no sólo se perdió a una gran persona, sino a una de las principales facilitadoras.
En el ION quedarán gran parte de sus donaciones, pero en materia legal y espiritual reposará su legado de vida, entusiasmo y esperanza.
"Voluntaria del Año", por el Patronato del ION.
Distinguida como "Mujer Destacada 2005", por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE).
"Doctora Honoris Causa" de la Universidad de la Paz.
Hace poco el presidente Martín Torrijos le otorgó la "Medalla Manuel Amador Guerrero", por su sensibilidad y labor humanitaria hacia los pacientes con cáncer.
Lucha contra el cáncer pierde a una aliada
Una de las últimas obras de doña Martha fue donar, a título personal, para la formación de nuevos oncólogos.