Aún es evidente el trabajo infantil en la provincia de Coclé. A pesar de las inspecciones hay fincas en donde insisten en contratar a menores de edad en las peores formas de trabajo.
“Juan” tiene 14 años y dejó sus estudios, debido a que decidió ayudar a su madre, por ello se dedica a recoger latas y vidrios en un vertedero de Aguadulce para luego venderlos y llevar algo de dinero a su casa.
Él va acompañado de un tío y esto lamentablemente lo expone a cualquier enfermedad o peligro.
Paul Bouche, encargado de la oficina de la Defensoría del Pueblo en Coclé, señaló que ellos de manera constante han organizado giras a diferentes fincas, para captar estos casos y sacar de las peores formas de trabajo a los menores de edad.
Operativos.
“Se han realizado inspecciones a varias fincas en Membrillal y El Roble de Aguadulce, donde se cultiva caña; El Cercao, Chumungú en el distrito de Natá, donde se cultiva cebolla,”, dijo Bouche.
En las inspecciones que se han realizado desde el 2009 se logró constatar a varios menores de 14 años y hasta un joven de 16, quien se disponía a realizar trabajo de corte de caña; además a un niño de 10 años con machete y bota de trabajo muy cerca de los cañaverales en el área de La Loma de El Roble.
El problema no solo es que estos menores trabajen, sino que las condiciones en que viven son inhumanas y es por ello que durante las inspecciones van con personal del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) y Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (MITRADEL) para que se tomen los correctivos y estos menores puedan cambiar a un mejor tipo de vida y hasta poder acudir a clases.
Por su parte, Hernardo Rodríguez, director del MITRADEL en Coclé, aseguró que van a continuar con estas visitas sorpresas en los vertederos, puertos, fincas agrícolas, piqueras de buses y hasta supermercados donde los asiáticos también ponen a trabajar a sus hijos menores de edad.