Según el padre Luis Jiménez, de la Iglesia de la Merced, en el corregimiento de San Felipe, la fecha en que se celebra el cumpleaños de Jesucristo significa amor y solidaridad, pero con el paso de los años este significado se ha ido perdiendo.
Sostiene que cada vez importan menos los valores que tengan las personas, y aumenta el del dinero.
"Está bien que se comparta en familia, pero se debe tener presente el nacimiento del Niño Jesús", dijo el párroco.
Criticó que las personas presten demasiada atención a otros aspectos como los árboles de Navidad y el Santa Claus.
"En lugar de rendir honores al Niño Jesús, felicitamos a Santa Claus. Todo esto hace desaparecer el espíritu de la Navidad", advirtió el sacerdote.
La idea de dar regalos surge desde la época de San Nicolás, quien antes de ser convertido en santo, fue obispo de Mira (actual Turquía).
Fue el hijo único de una acaudalada pareja y al quedar huérfano, se dispuso que el niño y su fortuna fueran entregados a un monasterio que velara por la crianza del infante.
A los 17 años se convirtió en uno de los sacerdotes más jóvenes que se recuerden y tuvo el don de compartir.
Los dirigentes religiosos hacen un llamado a la feligresía para que lea el Evangelio y lo viva en sus acciones diarias.
Recuerdan la palabra: "el que tenga oídos para oír, oiga".
Jesús enseñó que a muchos les es necesario nacer de nuevo, para que muera lo negativo.