Con el repique de las campanas en la Iglesia San Juan Bautista, en el distrito de Macaracas, en la provincia de Los Santos, el pueblo se volcó a las calles para recibir y rendir tributo a monseñor José Domingo Ulloa, por su trayectoria pastoral.
El homenaje inició en la escuela “Rudecinda Rodríguez”, en donde Ulloa fue custodiado por una corte conformada por estudiantes del centro educativo.
Ulloa muy emocionado saludó al pueblo macaraqueño y dijo sentirse contento de compartir ese momento con toda la gente que lo vio crecer y por la cual siente un gran cariño.
El recorrido culminó en la parroquia, en donde el monseñor Ulloa agradeció el homenaje a sus familiares, a su padrino de bautismo y a la comunidad en general.
Señaló que este día tiene un significado muy especial, porque hace 53 años, fue precisamente en esta iglesia en donde recibió las aguas bautismales.
"Ser obispo no es una profesión para recibir honores, no es para subir un escalón; sino para atender con amor", expresó.