Las serias diferencias que existen entre una familia de apellido Franco y un hombre de nombre Faustino Barranco, por la posesión de unos 400 metros de tierra, degeneró en violencia, cuando resolvieron pelearse a machetazos.
A falta de una salida lógica a este conflicto por la tenencia de tierras, los indígenas residentes en el sector de La Trinidad de Las Palmas, dieron rienda suelta a sus odios y se enfrentaron en una batalla en la cual reinó el filo.
Producto de este sangriento encuentro cinco de los involucrados, entre ellos tres mujeres, recibieron machetazos en diversas partes del cuerpo, por lo quefueron trasladados a la ciudad de Santiago para que recibieran atención médica.
Las heridas hablan por si solas, la batalla fue extensa, y los participantes trataban de escudarse de los machetazos con sus manos, ante lo cual el hierro afilado traspasaba las desnudas manos, pues la piel no resiste tal impacto.