La reunificación entre madre e hijos fue lograda, cuando la panameña Damaris Rodríguez pudo tener en sus brazos a sus dos pequeños que permanecían en Perú.
Según el defensor del Pueblo Juan Antonio Tejada, la señora Rodríguez vivió 19 años en República de Perú junto a su esposo e hijos, pero problemas familiares le obligaron a regresar a Panamá.
Para contactarse con sus hijos Nedelka de 15 años y José de 7, la señora Rodríguez tuvo que viajar por carretera 13 horas desde Guayaquil, Ecuador, hasta Trujillo en Perú y luego hacer el viaje de regreso al Ecuador.
Después salió rumbo hacia Panamá, y al arribar al aeropuerto de Tocumen describió su llegada como una "muy larga travesía".
Para lograr esta reunificación se hicieron las diligencias defensoriales del caso y se tuvo la ayuda de autoridades. También panameños residentes en Panamá y Ecuador cooperaron para que la madre subsistiera y trajera a sus hijos.
La Defensoría del Pueblo mantiene un programa de atención de panameños en el extranjero el cual ha logrado devolver más de 15 niños.