La poca fiscalización y la mala administración de los recursos públicos mantienen a Panamá como uno de los países que más invierte en su agenda social, sin embargo, los efectos de esa inversión no son perceptibles por la población ni en los indicadores sociales, aseguró ayer la consultora chilena Marianela Armijo.
Armijo, quien forma parte del Centro Latinoamericano de Administración Pública y elaboró un estudio denominado "Diagnóstico de la Administración Pública Panameña y Lineamientos de Acción", aseguró que las fallas en la administración pública están afectando a la población y al país en su intención de mejorar su condición de desarrollo.
La consultora y la procuradora de la Administración, Alma Montenegro de Fletcher, durante entrevista en el programa "Diálogo" de la periodista Luz María Noli, cuestionaron que Panamá gaste tanto dinero y que los resultados no se noten, debido a la mala administración pública.
Armijo indicó que en su investigación descubre a través del Informe de Desarrollo Humano del 2000, que Panamá siendo el cuarto país que gasta más por habitante en gasto social, es una de las naciones que todavía tiene un mayor nivel de inequidad en la distribución de los ingresos, pues un 40% de su población es pobre.
Aseveró que todos los indicadores en el ámbito social y de salud señalan que ese gasto no llega a los más necesitados, porque no hay una evaluación de hacia dónde van los dineros, debido a un conjunto de problemas estructurales de los ministerios que están concentrados en el ámbito central y que no delegan hacia lo local para ser más eficientes.
Aseguró que a pesar que Panamá es uno de los que más gasta en educación, pues es el cuarto país entre unas treinta naciones que gastan más recursos, las tasas de escolaridad son menores en los estudiantes pobres.
"Si hubieran hecho una eficiente asignación de esos recursos en educación, salud e infraestructura básica, Panamá estaría en el grupo de países que más han crecido en términos de distribución del ingreso y de equidad como lo son Costa Rica, Uruguay, entre otros", destacó.
Sostuvo que lo que existen son fallas institucionales que significan falta de planificación, falta de evaluación, concentración de las decisiones en el ámbito central, no hay delegación y no hay rendición de cuentas en el manejo de los recursos.
Manifestó que está mala administración de los recursos amenaza incluso con revertir indicadores que Panamá sigue sosteniendo como son de alfabetización, esperanza de vida, morbilidad, en los que el país ostenta uno de los mejores indicadores de Latinoamérica.
Aseguró que algunos de estos indicadores se han ido revirtiendo por esta mala administración de los recursos públicos.
A juicio de la procuradora de la Administración, Alma Montenegro de Fletcher, se hace urgente la creación de un buen plan para el mejoramiento de la administración pública panameña.
"Existe una falta de decisión de enfrentar el problema con honestidad, al margen de intereses políticos y con la verdadera vocación de pensar en el país", destacó.
Según Montenegro de Fletcher, la inequidad y la desigualdad social que existe en este país, crearán una crisis nacional, donde no serán suficientes ni las puertas de hierro ni la seguridad. "A nosotros, que somos parte del grupito de privilegiados, no nos a va a salvar nadie", advirtió.