El arzobispo designado de Panamá, José Domingo Ulloa, admitió que una de las causas de la disminución de nuevos feligreses puede ser por "una mala experiencia" que se haya tenido con algún miembro de la Iglesia, pero no por la doctrina, que cuenta con más de dos mil años de profesarse.
Ulloa hizo un llamado a la población para que no generalice sobre los sacerdotes, ya que la Iglesia tiene como misión apoyar a las víctimas y destacó que los curas que sean culpables de algún delito "tendrán que pagar ante la ley civil y eclesiástica".
A juicio del prelado, es sólo una "percepción" que los panameños se estén inclinando hacia la fe evangélica; sin embargo, un informe de la Contraloría General de la República muestra que hay un aumento constante entre los integrantes de los ritos evangélicos en los últimos años.
Además, pidió a la clase política, que estuvo ausente de la celebración de la misa crismal, que "contribuya de verdad para que Panamá sea lo que está llamado a ser, un país en el que todos podamos vivir con condiciones humanas dignas".
Afirmó que es momento de apartar la “mentira y reflexionar” sobre nuestras actuaciones. Ereida
Prieto-Barreiro.