La falta de profesores debido al aumento de alumnos en los países en desarrollo y a la degradación de las condiciones de trabajo en los Estados industrializados amenaza la calidad de la oferta educativa en el mundo, indica un informe divulgado ayer por dos organismos especializados de la ONU.
El documento titulado "Perfil estadístico de los profesores de enseñanza", elaborado por la Organización Internacional de Trabajo (OIT) y la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), examina la situación de los sistemas educativos en más de un centenar de países.
El informe, divulgado con ocasión de la celebración del Día Mundial del Profesorado, señala que el masivo aumento de la población en edad escolar en todo el mundo durante la pasada década ha sido tal que "algunos países en desarrollo cuentan con más de cien alumnos por profesor".
Guinea Ecuatorial figura en cabeza de los países con mayor masificación, con una media de 112 alumnos por clase en el primer curso de enseñanza primaria.
El coordinador del informe, William Ratteree, indicó que el virus del SIDA representa "uno de los mayores problemas, tal vez el principal, y el responsable de que muchas escuelas se queden sin profesorado en Africa, especialmente en las regiones rurales", aunque señaló que no hay estadísticas precisas.
"En Asia, en el Este de Europa y en Latinoamérica, hasta el momento la incidencia del VIH/SIDA entre los profesores parece menor", dijo.
Según el estudio, "en las regiones menos desarrolladas la proporción de alumnos por profesor en las escuelas primarias es el doble que en los Estados industrializados, y en los países menos adelantados alcanza incluso el triple".
Por término medio, en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), considerados como los más ricos del mundo, hay unos 17 alumnos por clase en la enseñanza primaria, aunque las cifras varían de uno a otro de manera que en el Reino Unido, Alemania, Francia y Japón es superior mientras que en Estados Unidos, Suiza, España o Dinamarca es menor.
El documento indica además que en los países menos adelantados hay unos 228 millones de niños y jóvenes -que representan "casi la mitad de la población, en edad de frecuentar la enseñanza secundaria-, que no asisten a clase" y que "a medida que se incorporen a la escuela, la necesidad de profesorado será todavía mayor".
El estudio, elaborado a partir de estadísticas de 1997 que fueron proporcionadas por los Gobiernos de un centenar de países, contabiliza 59 millones de profesores de enseñanza en actividad en todo el mundo, de los que dos tercios ejercen en los países en desarrollo.
El horario laboral de los profesores también varía enormemente, de manera que mientras en Eritrea, Camboya y Nicaragua los de enseñanza primaria trabajan unas 48 horas semanales, en Kirguizistán sólo 16, en Bielorrusia 18 y en Bolivia 18,5 horas.
El informe de la OIT y la UNESCO subraya que el tiempo laboral contractual de un profesor de enseñanza corresponde a "las horas específicamente de enseñanza y las horas legales dedicadas a las actividades vinculadas a la enseñanza, tales como la preparación de los cursos, corrección, formación continua, reuniones con el personal, apoyo escolar y actividades extraescolares".
Agrega que por regla general las actividades no pedagógicas del trabajo de profesor representan entre el 10 y el 50 por ciento de una semana de trabajo en los países europeos.
El informe constata también las grandes disparidades de sueldos y señala que mientras un profesor de enseñanza primaria con quince años de experiencia gana por término medio unos 27.525 dólares al año en los países de la OCDE, en Suiza alcanza los 43.627 dólares y en Hungría tan sólo 8.252 dólares.
Según esos datos, de 1999, calculados sobre el poder adquisitivo, en EEUU el sueldo medio era de 34.705 dólares anuales; en el Reino Unido, 33.540 dólares; en Francia, 26.599 dólares; en España, 28.614 dólares, y en Portugal, 27.465 dólares.
En Latinoamérica, la media salarial en México era de 13.294 dólares; en Argentina, 13.327 dólares; en Uruguay, 11.675 dólares, y en Chile 7.191 dólares.