Aunque en el centro de la ciudad de Panamá el cemento no deja espacio para las áreas verdes, en las afueras los herbazales se apoderan de varias áreas.
Pese a los esfuerzos y las multas, no ha sido posible encontrar un método para que todo dueño de lote se haga responsable de mantenerlo limpio.
Un claro ejemplo de esta anomalía se puede observar en el sector de Milla 8, corregimiento de Las Cumbres, donde la maleza crece a orillas de la vía pública.
Hay dos riesgos. Uno para la seguridad de los ciudadanos que transitan por el área, y el otro para los conductores, porque el área no está despejada.