Varias denuncias han llegado a la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) sobre personas que han aprovechado la alerta sanitaria decretada en el país por riesgo de contagio de influenza para cometer fechorías.
Se trata de malhechores que, disfrazados de doctores, recorren las casas para presuntamente vacunar a los residentes contra el virus de la influenza A (H1N1), sin embargo, la verdadera intención es robar.
Una fuente de la DIJ dio a conocer que estas denuncias han sido recibidas durante los últimos días, cuando existe mayor desesperación por parte de los ciudadanos por colocarse la vacuna y, según la fuente, esta no es la primera ocasión en que los delincuentes utilizan este tipo de técnicas para robar.
Las autoridades de Salud han sido enfáticas al decir que no se está vacunando de casa en casa y para obtener la dosis se debe acudir a los centros de salud del país.
El nuevo ministro de Salud, Miguel Mayo, dijo: "Los únicos autorizados para aplicar la vacuna es el personal médico del Minsa y la CSS".