El representante del futbolista argentino Diego Armando Maradona, Guillermo Coppola, se "sintió aliviado", luego de cerciorarse de que el incidente en el que el "Pibe" arremetió contra el fotógrafo de El Panamá América, Ricardo Iturriaga, no llegó a los golpes.
Maradona, rodeado de guardaespaldas, salía del concierto de Carlos Vives en ATLAPA, el martes por la noche y al ser sorprendido por la cámara de El Panamá América, se lanzó sobre el fotógrafo y sujetándole fuerte la quijada le dijo: "¿Qué pasa con vos, eh, qué pasa con vos?". Alex García, un periodista del hermano diario Crítica llamó a la calma y también fue empujado por los guardaespaldas del "Pibe".
Coppola, preocupado por la posibilidad de que se le entable una demanda por agresión al futbolista, llamó a tempranas horas de la mañana de ayer a Iturriaga desde Argentina, para preguntarle si Maradona lo había llegado a golpear. "¿Vos lo estabas molestando mucho?", cuestionó reiteradamente Coppola a Iturriaga, quien le contestó que sólo intentaba tomarle una fotografía.
"Con tono de preocupación el señor Coppola me preguntó si Maradona me llegó a golpear y cuando le dije que no, que sólo me sujetó fuerte la quijada, entonces el señor colgó (el auricular) rápidamente. Sintió como un alivio. No me dejó explicarle bien, no me dio tiempo para decirle que Maradona sí iba con la intención de golpearme y fue detenido a tiempo por sus propios guardaespaldas", manifestó el fotógrafo, quien fue entrevistado ayer vía telefónica, por medios de diferentes partes del mundo, periódicos de Madrid, Barcelona, Colombia, Francia, el Canal 7 y 9 de Argentina, así como varias emisoras de la Tierra del Fuego.
Iturriaga y García no han descartado aún la posibilidad de entablar una demanda contra el irritado deportista, pero según el fotógrafo, el asunto es que "ese Señor (Maradona) está acostumbrado a hacer lo que le da la gana con ese ego que tiene y siempre quiere agarrarla contra la prensa.
Me imagino que cuando empezaba su carrera estaba deseoso de que lo entrevistaran, ahora que ha logrado un estatus se cree un Dios.
El fue al concierto y subió al escenario para que lo miraran. Entonces, después que salió se olvidó de la gente y no debería ser así", concluyó el reportero gráfico.