Para hoy se espera la aprobación en tercer debate del proyecto de Ley No. 3 que deroga la Sala Quinta de la Corte Suprema de Justicia, proyecto que sería entregado mañana a primera hora a la presidenta Mireya Moscoso, para su respectiva sanción.
Según lo programado, a la sanción seguiría la publicación en la Gaceta Oficial el martes, convirtiéndose en ley de la República una iniciativa que tomaría esa categoría un día antes de las elecciones que se celebrarán el miércoles en la Corte Suprema de Justicia, para elegir a su presidente.
El proyecto de ley es una carrera contra el tiempo para evitar, según han señalado sus defensores, que los nuevos magistrados de la Corte nombrados a pocos días de la salida del presidente Ernesto Pérez Balladares, se unan a otros que simpatizan con el Partido Revolucionario Democrático para dominar la máxima corporación de justicia del país.
El proyecto se aprobó en segundo debate, faltando sólo 10 minutos para las 6:00 a.m. de ayer sábado, en una maratónica sesión que se caracterizó por discursos faltos de contenido, legisladores que se relevaban con sus suplentes y otros que se dejaron vencer por el sueño.
"Abran los ojos que no se vale votar con los ojos cerrados", era la frase con la que el perredista Pedro Miguel González intentaba despertar a sus compañeros de bancada.
Pese a evidentes síntomas de cansancio, se logró votar en forma nominal el primer artículo del proyecto que deroga la Ley 32 del 23 de julio de 1999 que creó la Sala Quinta de Garantías Constitucionales.
El único legislador ausente por el oficialismo fue Laurentino Cortizo, del Partido Solidaridad, ausencia de la que participaron sus dos suplentes.
La sesión se inició el viernes a las 11:00 a.m., durando unas 19 horas, tiempo que muchos legisladores aprovecharon para cambiar su vestimenta, e incluso degustar un emparedado que se les ofreció hacia las 4:00 a.m. en el Salón Azul.
La sesión parecía un partido de fútbol en el que ambos equipos cuidaban con celo sus cabañas, pues en todo momento se mantuvo la asistencia.
El presidente de la Asamblea Legislativa, Enrique Garrido, sólo tuvo tiempo de bajarse del avión en el que regresaba de México, ir a su casa a cambiarse de ropa y llegar al recinto como a las 9:00 p.m.
Se espera que la sesión de hoy, que se iniciará a las 9:30 a.m., dure como máximo unas cuatro horas, pues en esta oportunidad los legisladores sólo tendrán 10 minutos para decir si están a favor o en contra del proyecto, pero no podrán presentar alegatos.