Poco después que la presidenta Mireya Moscoso presentara como víctima de los medios de comunicación social a la directora administrativa de la Presidencia de la República, Dalvis Xiomara Sánchez, en el caso del dinero hurtado en su residencia, se conoció que la funcionaria fue enviada de vacaciones para facilitar una investigación en su contra.
Sánchez denunció que fue objeto de un robo de cerca de B/.32 mil que tenía guardados en su residencia, en el cual están supuestamente involucrados el jardinero y su empleada doméstica, situación que ha motivado múltiples interrogantes sobre la procedencia del dinero y por qué lo mantenía dentro de una refrigeradora y no en un banco.
Durante una extensa gira de trabajo, donde inauguró varias obras, la mandataria Moscoso defendió a la funcionaria al señalar que "ella ha sido víctima de un robo de su propiedad", pero adicionalmente ha sido perjudicada por la prensa que ha "levantado un morbo".
Cuestionada sobre si se justificaba la suma de dinero que tenía Sánchez en su residencia, respondió que ese no es su problema, que era aparte del gobierno y que además, la funcionaria ya había rendido una declaración al respecto en la Policía Técnica Judicial (PTJ).