Cada día más panameños se esfuerzan por aprender mandarín. Sobradas razones tienen. Ya se le llama "el idioma del futuro" y mejor aún, "el idioma de los negocios".
En el Centro Cultural Chino Panameño, además de enseñarse a todos los estudiantes, desde pre - kinder hasta sexto año, también se ofrecen clases a adultos.
Siendo así, los más de 1,600 alumnos de este plantel son una significativa parte de los que aprenderán el mandarín.
Una de los maestras de este colegio consultada por El Panamá América comentó que este lenguaje ha cobrado mucha importancia y prueba de ello es que se están dando clases en varios lugares.
Lo primero que se enseña es la fonética, cómo se dicen los saludos, a redactar una oración, hacer una pregunta y responder.
La maestra dice que para sorpresa de todos, algunos panameños han aprendido mejor que los propios chinos y hasta lo practican con los dueños de las abarroterías cercanas.
Lo curioso es que algunos practican con el chino de la tienda. Lo más difícil es ponerlo en práctica después que salen del colegio.
Edith Espino, directora del centro especializado de lenguas de la Universidad Tecnológica de Panamá, informó que desde el 19 de junio de este año iniciaron los cursos de mandarín gracias al apoyo del gobierno de la República de China y el departamento de Cooperación Técnica Internacional del Ministerio de Economía y Finanzas.
Se trata del Programa Fondo de Desarrollo y Cooperación de Voluntarios entre la República de China con la República de Panamá (ICDF- International Cooperation Development Fund).
Este programa se realiza con costos compartidos, donde la institución que recibe al voluntario debe ofrecerle el hospedaje y transporte, mientras que el ICDF es el responsable de cubrir el pasaje ida y vuelta, la alimentación, gastos médicos y personales.
El costo de estos cursos es de B/. 40 por módulo con una duración de 40 horas de instrucción, incluyendo material didáctico.
El objetivo principal de la enseñanza del mandarín, dice Espino, es mantener los lazos de amistad y cooperación con la República de China.
Espino citó como ejemplo de ello la reciente firma de un convenio de intercambio académico y cooperación con Kunshan University of Technology.
Señaló que finalidad de este documento es promover el desarrollo de la educación universitaria y la investigación en áreas de interés.