El secuestro y asesinato de los cinco panameños de ascendencia china pudo ser por odio a la raza.
En su indagatoria, Alcibiades Méndez, el homicida confeso, dijo que Fermín Tavarez odiaba a los chinos, ya que en República Dominicana fue condenado por secuestrar a uno de ellos.
Tavarez es el otro vinculado a estos hechos, que salió del país el pasado 14 de septiembre.