Un grupo de desempleados de Colón, San Miguelito y otros puntos del país solicitó ayer ante la Asamblea Legislativa la aprobación de un "plan de emergencia" que contemple la creación de unas 10 mil plazas de empleo.
En respuesta a la solicitud de los manifestantes, el legislador arnulfista, Marcos González, se comprometió a elaborar hoy, en una comisión en la cual participarán los representantes de los desempleados, un proyecto de ley para la creación de este "plan de emergencia" que sería financiado con las partidas circuitales.
Los desempleados, que protagonizaron la primera manifestación violenta que llega a los predios legislativos después del 1 de septiembre, ingresaron a la Asamblea después de trepar la cerca y romper una de las puertas de vidrio de acceso este recinto.
El incidente se registró en el momento que los desempleados forceajaban con la seguridad que trataba de que el ingreso se diera de manera ordenada. Fue entonces cuando se rompió la puerta, y un miembro de la seguridad y una de las manifestantes resultaron con cortaduras menores en los dedos.
Ante el pleno legislativo, los desempleados informaron de la creación de la Coordinadora Nacional de Desempleados de Panamá (CONADEPA) que mantendrá una lucha permanente.
Carlos Grenald, vocero de los desempleados colonenses, indicó que ellos no llegaron a la Asamblea Legislativa a "mendigar", se presentaron a exigir un trabajo al cual tienen derecho como lo dispone la Constitución Nacional.
Le explicó a los legisladores que de tan sólo mil balboas de su salario, se puede pagar el sueldo a por lo menos cinco personas humildes que se conformarían con una mensualidad de B/.200.
Afirmó que los millones de balboas de las partidas circuitales que dedican usualmente a la compra de útiles escolares, bolsas de comida o regalos para Navidad que son sólo paliativos, podrían servir para financiar de manera permanente este "plan de emergencia" que ayudaría a la solución del problema del desempleo.
Grenald recalcó que ellos no pretenden quitarles las partidas circuitales a los legisladores, pero insistieron en que con un puesto de empleo y un salario permanente, ellos mismos podrían comprar sus bolsas de comida, sus útiles escolares o regalos para Navidad.