El fiscal del Partido Arnulfista, Alvin Weeden, no descartó ayer que los manifestantes que lanzaron bolsas de pinturas contra la sede de los partidos Arnulfista y Demócrata Cristiano, así como a la embajada de Estados Unidos, estén siendo financiados por sectores externos del país interesados en afectar el traspaso de la vía interoceánica a manos panameñas.
A juicio de Weeden, "existe una agitación que busca dañar la imagen pública de Panamá, encabezada por grupos que dicen que están luchando por la soberanía y que son patriotas, sin embargo, están dándole argumentos a quienes en el extranjero dicen que los panameños no somos capaces de manejar el Canal ni nuestro propio destino".
"No sé si estos grupos están siendo sufragados por organismos externos o internos, lo que sí les puedo asegurar es que ellos tienen una agenda que es distinta a la del pueblo panameño", indicó.
Rechazó que se vayan a interponer acciones legales contra los manifestantes que incurrieron en esta práctica, porque se "trató de actos vandálicos de grupos de personas que sienten que tienen derecho a hacer lo que le da la gana en el país".