Colón. La Catedral de Colón fue utilizada ayer como bastión de lucha por miembros de la agrupación Nueva Nación que, con cascos y escudos de la Policía Nacional, se enfrentaron con unidades antimotines que les lanzaron gases lacrimógrenos y detonadores.
Los enfrentamientos dejaron a varios miembros de Nueva Nación y un policía heridos, así como a monseñor Carlos María Ariz, quien recibió una pedrada en la mano izquierda.
En la revuelta también se apresaron a cinco manifestantes. Ariz recibió un severo golpe cuando los manifestantes lanzaban piedras al sub comisionado policial, Juan Herrera, quien intentaba conversar con el prelado.
Los manifestantes, atrincherados en la catedral, aprovecharon las torres y balcones de la iglesia para esconderse y lanzar objetos a los policías antimotines.
Ariz dijo que estaba de acuerdo con la protesta, pero sin violencia.
Entre los detenidos figuraban Oscar Galván, Alejandro Ibanco, Gilberto Hudson, Luis Parkeason y Anthony de Freitas, quienes fueron liberados horas más tarde.
Decenas de particulares resultaron afectados también por el gas lacrimógeno lanzado por la Policía.
Carlos Outen, dirigente de Nueva Nación, señaló que la protesta obedecía a que el Gobierno no les ha dado respuesta a sus exigencias de plazas de trabajo y al rechazo a la Ley de Howard que afectará a Colón.
Outen sostuvo un diálogo con el gobernador Gasan Salama, con el subcomisionado Herrera, monseñor Ariz y Jorge Alemán, director nacional de Socorrismo, quien actuó como mediador.
Desde las 10:00 a.m. los manifestantes cerraron la calle 5, quemando llantas y después decidieron entrar a la iglesia. Los protestantes advirtieron que el jueves retomarán las protestas, si no hay respuesta del Gobierno.
Según la FEPAFUT, los boletos para el juego de ida se encuentran a la venta en todos los Ticket Center de Audio Foto Internacional en preventa a un precio de 3 y 7 balboas, en entrada general y preferencial, respectivamente.
Para el domingo los costos de los boletos serán de 5 y 10 balboas.