Detrás de una gran obra humanitaria hay hombres y mujeres anónimas que están dejando huellas para hacer que la vida de otras personas sea más placentera. Esto se evidencia en las misiones que realiza Operación Sonrisa. Personal médico y enfermeras donan su tiempo y esfuerzo para lograr reconstruir la autoestima del joven, niño o adulto que sufre de una malformación congénita como: paladar hendido, labio leporino, dedos pegados o de más, y párpados caídos, entre otras y que requieren cirugía.
Pero dentro de todo ese engranaje humano que dedica su tiempo sin cobrar un sólo centésimo, hay un grupo de damas panameñas que se desprenden de su mundo cotidiano para brindar apoyo y comprensión. Se trata de la Fundación Manos Amigas, una asociación de damas panameñas que tiene 45 socias.
Su trabajo consiste en ser apoyo y ayuda a Operación Sonrisa, en donde se encargan de aspectos como el organizar la sala de hospitalización, manejar el albergue en donde descansarán los operados y un familiar, hasta brindarles alimentación, sábanas y utensilios de aseo personal. Desde 1999 estas dos fundaciones trabajan en conjunto. Las socias de Manos Amigas ya han visto unas ocho misiones en donde se han operado un promedio de 500 personas.
Son mujeres, madres, esposas y empresarias quienes por una semana dejan todo para acompañar a los pacientes y familiares que son beneficiados con Operación Sonrisa. De requerir una consulta de urgencia, ellas están allí para hacer la conexión o puente entre pacientes y especialistas.
El 20 de mayo iniciará la misión que en esta oportunidad se realizará en Santiago, provincia de Veraguas. El hospital en donde se realizarán las intervenciones es el Luis "Chicho" Fábrega. Se estima que serán operadas unas 80 personas, el 95% de ellas niños entre los 0 a 15 años. Luego de la operación, los pacientes y un familiar serán albergados en Villa Nazareth, en San Antonio de Atalaya.
Los pacientes en su gran mayoría son de la provincia de Veraguas, pero hay de Herrera, Los Santos y Coclé. Unas 16 socias de la Fundación Manos Amigas viajarán a Veraguas, quienes además de apoyar emocionalmente a los operados y sus familiares, se encargarán de la dieta especial de los operados hasta que los médicos les den de alta; así como una orientación a los familiares sobre cómo deben limpiar la herida, la higiene odontológica, entre otros aspectos.
Al respecto, las socias de la Fundación Manos Amigas señalaron que no han recibido ningún tipo de orientación. Su entrenamiento se basa en el instinto que mueve a toda mujer de proteger a los niños: el maternal.
Vicky de Novey, presidenta de la Fundación Manos Amigas, señaló que el albergue Villa Nazareth está equipado con las camas que se requieren para tener a los pacientes y sus familiares. Ellas han equipado la capilla del lugar con un televisor, VHS y juegos.
Tanto Novey como Irene de Burón indicaron que se siente muy afortunadas de dejar las comodidades y colaborar en estas misiones, y para ello reciben el apoyo no sólo de sus familiares, sino de las personas con las que trabajan.
Para las otras socias, como Cuca Maduro, ésta es una forma de vivir el amor incondicional, en momentos en que se da el todo sin esperar nada a cambio y en donde la mayor satisfacción es la sonrisa o las lágrimas de regocijo de un padre que ve cómo le han dado solución al problema de un hijo. "Es un encuentro personal con la vida", destacó.
Flor de Chassin considera que es una especie de "desconexión total", mientras que para Julie de González Revilla es una oportunidad de devolverle a la sociedad "las grandes bondades que se ha recibido en la vida". "Somos afortunadas, porque esa ayuda que damos se corona con la satisfacción de la cara de felicidad de los pacientes y familiares", dijo González Revilla, quien señaló que estas personas, en medio de las grandes limitaciones económicas que tienen, son capaces de desprenderse de algo tan sencillo, pero tan lleno de significado, como una naranja, con tal de tener un gesto de agradecimiento. Este es el trabajo de las damas de la Fundación Manos Amigas, quienes han sido catalogadas por la Fundación Operación Sonrisa como "héroes panameñas".
Manos amigas detrás de Operación Sonrisa
El amor que se evidencia en las misiones, es para las socias el mayor regalo que la vida les puede dar.