Nación

Maravillosa juventud

Cada edad está llena de oportunidades y no hay que desesperarse por saltar etapas.


EXPLOSIÓN de energía. Eso es sinónimo de juventud. Energía a borbotones. Energía que tienes que canalizar para tu propio bien. Ten presente que tienes el tiempo a tu favor. La vida por delante. Retos que enfrentar. Sueños por conquistar.
Eso sí, antes de conquistar nada, debes aprender a conquistarte, a valorarte y hacer lo mismo con cada oportunidad de crecer que tienes. Que las hay a montones. Quizás no las veas. O las desaprovechas.
Estás a tiempo de definir bien tu camino. De plantearte metas. De aprender a dominar tu carácter. De despertar. De echar mano de todo ese potencial que tienes dentro de ti y aún está allí como amedrentado por tu indecisión.
Hay mucho camino por recorrer. Te esperan muchas aventuras por vivir y escribir en la historia de tu vida, donde el autor sólo puedes ser tú. Donde tienes un protagonismo clave.
En tus manos está el sacar aprendizajes de cada encuentro con otras personas en cada escenario: hogar, escuela, comunidad, iglesia..
Eres, lo somos todos, eternos alumnos.
Tienes las llaves de la felicidad y no puedes tirarlas por la borda.
Procura aprovechar el tiempo, porque cada segundo que inviertes mal representa una oportunidad perdida.
Aprende a ser líder, para liderar con éxito respetando la integridad de los demás y valorándolos como es debido.
Fortalece tu carácter pero, recuerda que el autocontrol es clave.
Desarrolla la tolerancia. Te ayuda a ello el ser más asertivo.
Haz alianzas: sumar es la consigna en la vida. Ser islas reduce, minimiza, inhibe, sepulta dones e impide la cooperación, el crecimiento en equipo, la solidaridad.
Administra con sabiduría tu cuerpo. Es uno, es único. Es tuyo. No es renovable. Es irreemplazable. Así que, procura que haya armonía, equilibrio. Cuida lo que comes, lo que dices, lo que sientes, lo que piensas, lo que haces y aquello en lo que crees porque, esto es esencial para que tengas salud integral (física, mental y espiritual).
No corras por la vida como ganado desbocado. Hay un tiempo para todo. Ahora es el de abonar en tu formación integral. De elegir una carrera. De rodearse de las mejores personas, de albergar los mejores pensamientos y sentimientos. De permitir las mejores influencias. Es el tiempo de la siembra.
Aunque no te parezca atinado esto, quiero decirte también que entre la gente que más libre es están ustedes los adolescentes, los jóvenes. Lo sabrán con el tiempo. Qué bueno sería que se dieran cuenta temprano. Le sacarían más provecho al tiempo. A la vida.
Sí, ya sé que todavía no te convenzo. Sé que a veces, seguramente te sentirás como preso. Los adultos quieren decirte qué hacer y cómo hacerlo. Dónde ir. Qué pensar. No te sorprendas. Ni te dejes dominar por ese deseo de romper cadenas. A lo bruto. Sin cavilar. Quiero decirte que esto ha sido así siempre. En los tiempos de mis abuelos, de mis padres y los míos ha sido una constante la pugna del joven por ganar terreno, poder, espacio, protagonismo..
No es que muchas veces no tengan la razón los adultos. La tienen, pero no todas las veces. Allí, en discernir y sopesar el pro y el contra de actuar como tú quieres vs como ellos esperan de ti, radica tu sabiduría. Ojalá más veces, con tino, actúes de forma tal que después no tengas que arrepentirte.
Pero fíjate que a tu favor también tienes que pese a que haya críticas, a la larga, se te perdona la indecisión, la incertidumbre, los cambios de ánimo..
Otra razón de peso para no quejarte tanto de la vida y de hallar que más sabroso sería ser adulto y tener cédula en mano para gozar de "verdadera" libertad es que aún no tienes hijos qué mantener, cuentas por pagar.. Es decir, no tienes grandes responsabilidades. Sin que ello implique que no debas tener claro que para recibir hay que dar, que es necesario compartir.
Veamos un ejemplo de la afirmación anterior. Los adultos no pueden flojear como tú. ¡Vaya si eres afortunado! Qué rico es esto de que cuando estás de vacaciones y los sábados y domingos (ya quisieras que fuera así siempre) te acuestas y levantas a la hora que te da la gana, porque no tienes mayor deber qué cumplir. ¡Ni jefes pesados qué soportar!

Los años de mocedad son como oro en polvo ¿Por qué querer crecer tan rápido? Piénsalo y verás que ahora tienes la oportunidad para experimentar, leer, gozar, reír, crear, ensayar, equivocarte..
Procura aprender cuanto puedas.
Aprovecha para viajar, es una de las mejores maneras de aprender a ser tolerantes y a respetar y valorar a nuestros congéneres, sin discriminaciones.


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266024
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América