A pocas horas del homicidio del obrero del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS), Luiyi Argüelles en Isla Viveros, a manos de un miembro de la Policía Nacional, había mucha expectativa.
Los representantes del FRENADESO, Saúl Méndez y Andrés Rodríguez en las inmediaciones de la Presidencia de la República, teniendo de por medio una valla de ciclón y la presencia de un cordón de policías antidisturbios, entregaron un pliego de peticiones al vice ministro de la Presidencia, Dilio Arcia y al vice ministro de Trabajo, Edwin Salamín.
Méndez rechazó ingresar al Palacio presidencial junto a los miembros de FRENADESO, momento que aprovechó para informarle a los representantes del Ejecutivo, que las organizaciones populares rechazaban la política económica que se ejecuta en el país.
Pidieron frenar "los asesinatos de obreros, el sindicalismo amarillo, el incumplimiento de las normas de salud, seguridad laboral, poner fin a las muertes de la construcción".
Previo a la marcha, la titular de Gobierno y Justicia, Olga Gólcher, reafirmó que el SUNTRACS ha incitado a la violencia en los casos donde fallecieron los dos obreros.
Por ello, pidió al Ministerio Público que investigue los actos de provocación que constantemente se están dando en el sector de la construcción, encabezados por esta agrupación.
Por su parte, el abogado del SUNTRACS, Rafael Rodríguez, anunció que interpondrá una querella contra el autor del crimen del obrero Luiyi Argüelles y una demanda de carácter civil de reparación de daños en contra del Estado por la muerte de este trabajador. La semana pasada advirtieron a las autoridades de estos hechos.
En la marcha participaron los familiares del obrero, Osvaldo Lorenzo. Por su parte, Benjamín Argüelles, padre del otro trabajador fallecido, Luiyi Argüelles, dijo que lo de su hijo fue un asesinato y que él no portaba arma de fuego.
La mayoría de los comercios de Calidonia y de la Avenida Central cerraron ayer sus puertas mientras avanzaba la marcha, ante el temor de que se registraran saqueos por parte de los manifestantes como ha ocurrido en otras ocasiones.