Con el objetivo de hacer un llamado a la tolerancia y un alto a la violencia que se registra en el país, ayer se llevó a cabo en la ciudad capital una caminata por la paz.
Cientos de ciudadanos entre jóvenes, niños y adultos vestidos de blancos caminaron desde la Defensoría del Pueblo en Calle 50 hasta el parque Omar, en la Vía Porras.
Durante la "Gran Caminata por la Seguridad ciudadana y la no violencia", el defensor del Pueblo, Ricardo Vargas, pidió a las autoridades un cese a la violencia.
Vargas instó a los estamentos de seguridad del Estado, el Organo Judicial y el Ministerio Público, a que trabajen juntos y tomen medidas contra las organizaciones criminales que están intimidando a las familias panameñas.
El Ombudsman expresó que la violencia no se eliminará otorgando más armas a la Policía Nacional, sino practicando el valor de la tolerancia.
Por su parte, David Ramírez, coordinador del Movimiento 23 de Octubre, pidió que se devuelva a la comunidad el programa vecinos vigilantes.
Entre los participantes estuvo el segundo vicepresidente de la República, Rubén Arosemena; el ministro de Gobierno, Dilio Arcia, y el ex presidente de la Asamblea Nacional, Elías Castillo.
Crímenes.
Los asesinatos cometidos equivalen a una tasa anual de 1,5 muertos por cada 100 mil habitantes. La última encuesta de Ipsos para este diario revela que los panameños ven la violencia como el principal problema del país.