En Panamá cientos de pacientes con sida viven en la sombra por la indiferencia de la población. La enfermedad no conoce de sexo, religión y clase social, por lo que urge una gran cruzada para detener su crecimiento. El Hogar Buen Samaritano es una luz en el túnel, pues le brinda hospedaje y servicios médicos a los afectados. (Foto: Mauricio Valenzuela / EPASA)