Panamá cuenta entre sus candidatos presidenciales con uno que, pese a tener la edad mínima exigida por la constitución para aspirar a tal posición, está rodeado de hechos significativos.
Martín Torrijos Espino, hijo del fallecido general Omar Efraín Torrijos Herrera, tiene un pasado vinculado a movimientos populares. En la década del 70 mantuvo tal grado de amistad con el médico guerrillero Hugo Spadafora, que peleó junto a él y otros panameños en Nicaragua.
El candidato del oficialista Partido Revolucionario Democrático (PRD) se solidarizó con lo que define como "fuerte movimiento de libertad del pueblo nicaragüense", al extremo de combatir casi en la clandestinidad al régimen de Anastasio Somoza Debayle.
Somoza gobernó el país centroamericano por décadas y fue finalmente derrocado por el movimiento liderado por los sandinistas.
Martín combatió la dictadura de Somoza, pero para esa época su padre consolidaba en Panamá un gobierno con poderes totales, producto de un golpe militar, el que muchos ciudadanos combatieron por constituir luego una dictadura.
Aunque el golpe contra el dictador nicaragüense lo dio un grupo guerrillero, el de Panamá lo lideró un grupo militar.
Pero, Torrijos Espino reconoce, a menos de cuatro meses de la fecha de las elecciones presidenciales en Panamá, que los movimientos guerrilleros en América Latina pertenecen a otra época, pues ahora impera la democracia en el continente.
Aunque no pareció agradarle que