El candidato presidencial por la nómina "Nueva Nación", Martín Torrijos, dijo ayer que no entró a la contienda política para polemizar con nadie, ni con los candidatos que aspiran a la presidencia, ni mucho menos con el presidente, Ernesto Pérez Balladares.
Las declaraciones de Torrijos se dieron en respuesta a las formuladas por Pérez Balladares que señalan que el candidato presidencial está equivocado en su apreciación sobre el estado de las finanzas públicas y que desconoce el tema de las partidas que son "discrecionales", y no son secretas.
Recalcó que no cree que el mandatario Pérez Balladares pretenda dañar su candidatura y aclaró que no existen diferencias con el actual gobernante. Aseguró que entró a la contienda para explicar el contenido de un programa y una visión de gobierno hacia el próximo milenio.
Afirmó que seguirá expresando sus puntos de vista y explicando a la ciudadanía y a los gremios, lo que piensa que deben ser las bases fundamentales para el desarrollo nacional, a partir del próximo 1 de septiembre de 1999.
Afirmó que iniciará con su gobierno, el camino que conduzca al país, dentro de los próximos cinco años, en una visión participativa donde se tomarán todas las medidas para devolverle la credibilidad a la clase política.
El hijo del desaparecido general Omar Torrijos señaló que su propuesta es convertir al ciudadano común en un auténtico fiscalizador de sus gobernantes. Expresó que esto se logrará si el ciudadano común tiene acceso a cualquier tipo de información que requiera de quienes sean responsables de los actos públicos.
Dijo que en su gobierno se tomarán todas las acciones pertinentes para promover la transparencia por lo cual se está en una constante lucha contra la corrupción.
Afirmó que la corrupción no es un problema que está dentro del Estado, sino un problema que está dentro de la sociedad panameña.
"El famoso juega vivo, es un germen que fomenta la corrupción, por el cual no puede continuar, y por lo que se hará todo lo posible para que en Panamá haya una sociedad más igualitaria, justa y equitativa, donde los calores cívicos, el trabajo y la honestidad sean puntos fundamentales para el desarrollo del país".
En cuanto al denuncia de que dos miembros de su campaña política están involucrados en actos ilícitos, Torrijos advirtió que será intolerable contra cualquier acto de corrupción.
El aspirante a la presidencia dijo que "después de la demostración que le había dado el pueblo coclesano", no tenía la menor duda de que "las encuestas de carne y hueso" se reflejarían en la victoria del 2 de mayo.
Señaló además que el pueblo merece elegir gobernantes que le digan la verdad, que no le mientan y prometan demagogias, ya que los panameños están cansados de los viejos cuentos electorales.
Torrijos agregó "necesitamos un liderazgo que nos libre de los rencores del pasado y alumbre el porvenir próspero, que mejore la calidad de vida sin engañar a nadie".