Sin precisar nombres, el presidente de la República, Ricardo Martinelli, acusó ayer a un grupo de pudientes de contratar a pandilleros para atemorizar a los que están a favor de la tercera fase de la Cinta Costera.
“Son gente pudiente que no quiere que los pobres de El Chorrillo surjan”, señaló el mandatario, quien reiteró que no sacarán a ningún chorrillero o residente de Barraza.
El gobernante desmintió que se vayan a construir modernos edificios en el área, alegando que todo es “puro cuento y bochinche”. Advirtió que se le aplicará todo el peso de la ley a las personas que traten de impedir el desarrollo de la obra.
Las declaraciones del presidente se dieron justo cuando una comisión gubernamental viajó ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en Francia para exponer las alternativas para unir la Ave. Balboa con la Ave. de Los Poetas.
Sobre esta acusación, Fernando Díaz, de la Fundación Pro Ciudad, reaccionó de inmediato y le pidió al mandatario revele el nombre de las personas que, según él, están financiando acciones de presión contra los que apoyan el proyecto.
“Es lamentable llegar a este tipo de confrontación sin necesidad, y si es verdad que hay personas detrás de esto que las mencione”, concluyó Díaz.
Por su parte, Héctor Brand, del Movimiento Pro Mejoras de El Chorrillo, grupo que apoya el proyecto, se mostró sorprendido por las declaraciones del presidente. Afirmó que no conoce ningún caso de agresión. “Desconozco las razones que llevaron al mandatario a hacer esta denuncia”, acotó.
El Gobierno presentó tres alternativas de construcción: un túnel, un relleno bordeando el Casco Antiguo y un viaducto.