“Con dos años de trabajo concluidos, puedo decirle a nuestro pueblo, que tenemos más aciertos que errores y que estamos cumpliéndoles”.
De esta forma, el presidente Ricardo Martinelli admitió que se ha equivocado y es probable que cometerá más errores.
“Solo Dios es perfecto. Yo hago mi trabajo con absoluta lealtad al deber y a mis creencias. Afronto las consecuencias de lo que hago. Ni más ni menos. Nadie debe pedir disculpas por ser humano; lo que corresponde hacer es asumir nuestros errores... cuando me equivoco, me retracto”, dijo.
El gobernante añadió que “con firmeza y voluntad política estamos resolviendo los graves problemas que otros gobernantes ignoraron o fingieron resolver”.
Aún quedan muchas cosas por hacer, pero el camino para cumplir nuestro programa ya está trazado y nadie nos va a trancar el paso hacia esas metas”, puntualizó.