El clima de confrontación que se vive entre el Gobierno y la prensa local pasará a ser tema de debate de un diálogo nacional convocado por el presidente Ricardo Martinelli, en atención al llamado de reconciliación que hizo monseñor José Domingo Ulloa, mediante declaraciones ofrecidas a Panamá América.
El líder de la Iglesia Católica hizo un llamado a los gremios periodísticos, a la sociedad y al gobierno para establecer un diálogo que fortalezca el compromiso con la libertad de expresión en el país.
Para las conversaciones, el mandatario instó al Colegio Nacional de Periodistas, al Sindicato de Periodistas y el Consejo Nacional de Periodismo a designar un representante.
Entre los puntos a debatir, el Gobierno considera importante hablar sobre cuáles son los alcances y los límites del ejercicio de la libertad de expresión, y si está o no en riesgo en la actualidad.
Además, propone analizar las acciones que ponen en peligro el ejercicio de este derecho y cómo se puede ayudar a protegerlo.
Por su parte , la presidenta del Colegio Nacional de Periodistas, Grisel Bethancourt, señaló que están abiertos al diálogo siempre y cuando sea en aras de fortalecer el sistema democrático; pero aclaró que la libertad de expresión es un derecho que no se negocia.
Durante las últimas semanas, distintas organizaciones internacionales, como Reporteros Sin Frontera y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), repudiaron las diferentes campañas de desprestigio que se difundieron contra varios periodistas panameños con el objetivo de dañar su reputación y así corroer su credibilidad ante la sociedad civil.